¡Qué bien! Sabés volar

Dale, no me mires a mí, mirá para adelante. Recordá. Primero un paso y luego el otro. Aunque te cueste, aunque todavía arda. Vamos. Es cosa de cada mañana, de respirar hondo y no pensar. Y así hasta retomar el pulso. La velocidad. Cuando te diste cuenta ya estás caminando otra vez y, con algo … Sigue leyendo ¡Qué bien! Sabés volar

2. Cuentos

    Algo lo despertó. El silencio era tal en la casa, que solamente se podía escuchar los roces de las sábanas por todas las vueltas que daba sobre si mismo. Con los párpados pesados, se sentó por un largo rato en la oscuridad. Seguramente pensó que la lucha por volver a recuperar el sueño era … Sigue leyendo 2. Cuentos