Movimiento

Hace muchos días que no me meto a escribir algo. No fue por falta de cosas que decir, sino  El mundo vuelve a circular parece… Por lo menos en cuanto al rumbo, a cuanto a las elecciones; solo quiero intentar describir un poco lo que se respira en estos, mas no quisiera hacer una declaración de como voy a proceder porque eso nunca sucede como lo preveo. Y creo que quiero decir que no me siento bien, pero tampoco estoy mal, o en otras palabras, no es algo que se sienta agradable, pero tampoco duele esta sensación casi obligada; tan solo se siente tranquila esta idea de creerse en control, de algo siquiera, de cualquiera de esos pequeños movimientos que me intervienen todos los días. Siento poder vislumbrar las dinámicas y la mañas de las estructuras que me circulan, mis mañas hacia ellas, de forma más clara pero sé en el fondo, o cuando me puedo escuchar, que solo es el sentirme adormilado por el placido traqueteo de una rutina que me satisface un poco más que en viejas ocasiones. No es malo no querer más comprender algunas cosas creo, y no me quejo, era lo que buscaba hace tiempo; algo de orden, o de aparente satisfacción en mis días, cierto contenido que devuelva el entusiasmo y que me arrojase de vez en cuando de mis ideas, de otras ideas. Y creo que me podría volver a acostumbrar tranquilamente a ella, a una rutina o a un patrón que me conmueva: las  dudas ya no me despiertan por la mañana, ya no las siento hacerme tropezar apenas salgo de casa. Pero es evidente que siempre algo más va a faltar, que tarde o temprano se necesita descubrir cuantas paredes más se pueden llegar a romper. Entendí o me hicieron entender que las razones para moverme no se las debo a la falta de algo ni a la búsqueda de llegar a obtener o mantener una cosa, hablo de cualquier cosa en mente que despierte una picazón si se piensa en la posibilidad de perderla o nunca alcanzarla. Las cosas no son de nadie, nadie esta con nadie. Hasta nosotros mismos muchas veces nos dejamos de lado. Quisiera creer que el verdadero motor, los motivos concretos están en lo que ya tenemos y en las oportunidades que se deben saber aprovechar para mejorarlas, para llegar a honrar de alguna manera todo eso que nos sustenta. Quisiera creer eso…creer que vuelvo a moverme por mí mismo, y no por la ausencia. No sé…puede ser que sea una mentira todo esto, pero al menos es una razón para no quedarme quieto supongo. No sé…es muy convincente también este entusiasmo para ser una engaño mio, y aunque ya me miro con ojos achinados cualquier asomo de pasión, esta parece ser bastante honesta; el tiempo escasea, ya no hago fuerzas para dormir,   Debe ser eso quizás, sentirme satisfecho o encaminado mejor dicho, como una suerte de cura, de distracción, de discernimiento. Igual ya no busco hacer pronósticos sobre que mi futuro mediato va a ser prospero y desprovisto de percances, porque, sin caer en tontas supersticiones, tal vez lo arruine como las veces anteriores si doy anuncios descuidados sobre tiempos que pueden voltearse en cada instante, pero por lo menos me siento algo más confiado y ordenado en mis pretensiones; cada día que pasa tengo esta pequeña certeza de que estoy cambiando en mi perspectiva y que esa nueva forma de ver al mundo, aunque no la entienda, algo me susurra despacio y firme que es la correcta, que todo eso que me quiere mostrar es sincero, pero no es agradable y mucho menos simple. No importa, ya no me importa esperar y sangrar un poco de esfuerzo sin ver resultados. Será que los limites se vuelven más nítidos con cada tropiezo o será que ya me arde demasiado que algunas realidades me atraviesen con la impotencia de no poder cambiarlas.

No me siento mal, pero tampoco me siento bien. Calculo como a la mayoría de la gente. Calma, parece estar todo en calma, o en falta de turbación mejor dicho, como si me trasladara sin fuerzas, sin el brote de alguna ira incomprensible, sin tantas preguntas, sin treguas, sin ganas de descansos ni de apuros. Solo comprendo que falta mucho por seguir y que nace el animo suficiente para corresponderle a todo eso que viene, y también que las palabras siempre me van a auxiliar aunque a veces parecen ocultarse, y que siempre se presenta alguna que otra discusión o charla con una cara amiga, que la familia es fuerza, que puedo llegar a estar dispuesto ante una voz desconocida, que hace mucho tiempo ignoraba todo aquello que significa querer en realidad, que las cosas nunca terminan del todo, que yo nunca había empezado del todo. Entiendo que no puedo evitar extrañar y desear, y entiendo que ya no importa que el mundo no quiera verme así, mientras esa elección de querer sea mía…mientras esos anhelos dentro de anhelos vengan sean el destino que quise.

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